domingo, 25 de septiembre de 2011

NN

Una situacion menor con la Alta hace que mi mundo se venga abajo. De repente y sin motivo termino gritandole incoherencias a Marialau para que pague los platos rotos.


Estoy oficialmente pasada. Bloqueada, reprimida. ¿que esta pasando? otra vez nos topamos con el mismo cliche: chica de veintipico de años que no sabe que hacer de su vida, que quiere, y que no. 
La angustia sale en cuotas a lo largo de la semana. Tres ataques de llanto imposibles de controlar. Pero ¿que carajo? ¡Si la ultima vez que revise los registros no lloraba sin motivo desde los quince años!. 
Siempre esta el idiota que pregunta que pasa, de hecho todos lo preguntan. Redoblando el "de hecho", creo que no son idiotas, solo que no saben lo desesperante que es que la respuesta a esa pregunta sea "No se" y no poder decir nada mas cuando en realidad quiero pararme, zamarrearlos y gritarles "Loco no se que pasa, no se que pasa, me siento mal, ayúdame, ¿que pasa? ¿vos sabes que pasa?" pero en vez de eso me quedo acurrucada en un rincón con la mirada perdida y los ojos hinchados. 
Siento que tengo que volver al lado de Kurt Cobain. Me resisto, "me hace mal" pienso. Soy consciente de lo que este hombre activa mi personalidad suicida. Es tan obvio que ni siquiera voy a analizar el porque. 
Pero de repente aparecen de nuevo las ganas de destruirme. Auto boicot. ¿Como era que decía la psicóloga que tenia que hacer para controlar esto? ¿Para esto me habían medicado? ¿Como se sacaba el nudo del estomago? Yo se que hay una forma, pero ¿como era?.
Han pasado cinco horas y sigo tirada en la cama, escapándome de a ratos para fumar un porro sin que mi abuelo lo note. Mi buzo de Mickey se mancho con Cindor y me angustia. Ahora tendré que lavarlo con urgencia, se de manchas de Cindor.
Miro la tele, zapping, no hay otra cosa, no hay nada. ¿Para que pagamos cincuenta canales si no hay ni una película bélica, ni un capitulo de los Simpson o un maratón de alguna serie banal de Warner?.
Agarro el ipod y hago zapping también con el, porque resulta que lo que quiero escuchar me deprime y no hablo solo de Nirvana, hablo de cuarenta de las cincuenta bandas que tengo cargadas. 
Genial, copado, música me das la espalda vos también. 
Agarro un libro, leo la ultima hoja como siempre. De inmediato lo descarto, pésimo final. Sin control sobre mi cuerpo comienzo a leer obsesivamente la ultima pagina de todos los libros que encuentro para ver si alguno pueda ayudarme, buscando en sus palabras alguna frase con la que me sienta identificada y pueda saciar mi descontento, pero tampoco. Libros, ¿ así que ustedes también? 
¿Ven que no me victimizo cuando digo que todo el mundo me da la espalda?
Drogas, necesito drogas de cualquier índole. Me tomo lo que encuentro esperando que el efecto me bloquee incluso en ese lugar donde siento dolor. Y llegan esos gloriosos dos segundos de orgasmo en sangre y otra vez vuelvo a cuestionarme porque sigo intentándolo en el mundo real si no tengo chances ahí? ¿Porque no puedo vivir en mi cama? Si como viene la mano ya vivo mucho mas en mi cerebro que incluso en mi cuerpo. Me estoy metiendo para adentro, me estoy fusionando, un día voy a despertar y voy a ser la nada misma.
No, no necesito mucho mas que esto, pero ¿cuando fue que paso? ¿cuando se volvió imprescindible? 


Necesito cortar con la estática nuevamente. 
Y no, no estoy pidiendo ayuda a gritos, no me rompan las pelotas.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Para todo existe una primera vez

Después de llenar mi vacío existencial pasando el dia con Marijuana y Penny Lane, tome mis cosas y emprendí el viaje de vuelta. Descubrí que el ipod tiene solitario así que el viaje se me paso buscando uno que me permitiera al menos hacer diez movimientos antes de barajar las cartas por primera vez. 
A punto de llegar a Retiro lo único en lo que podía pensar era en el motivo por el cual no había ido al baño antes de salir, lo cual me hacia caminar cruzando las piernas. Llegue a la conclusión rápida de que lo único que me distraería seria un cigarrillo así que busque uno en la mochila. Una vez que lo prendí me perdí en la nebulosa de humo y a los receptores nicotinicos ya no les importo mas nada, arrastrándome con ellos a esa maravillosa sensación de vicio saciado. Hasta que de repente siento un tirón.
En un acto reflejo manotee mi mochila antes que la persona que estaba haciendo lo mismo y a la cual aun no le había visto la cara y mucho menos la intención, lo consiguiera. 
Giro, quería robarme, a esas alturas ya era obvio.
En rápidas imágenes vi mi vida entera en esa mochila. Mi computadora con una cantidad eterna de escritos, la cámara con las tomas que logre de Penny Lane mordiendo la teta de su madre, mi buso de Mickey (el preferido entre mis busos de Mickey), mi ipod y el solitario recién descubierto, mis películas, mis libros, mi celular y mis drogas. Sin contar la llave de mi casa que seria lo primordial dado que nadie mas tiene.
Me desespere. No podía dejar que ese tipo se llevara mis cosas preferidas. Me agarre de la mochila con mas fuerza de la que hicieron mis cuñadas para dar a luz a mis sobrinas y el hizo lo mismo. Tire y afloje, tire y afloje, no duro mucho. Unos segundos después pise en falso y me caí. 
Por dios, Rocio.. ¿es necesario ser tan torpe incluso en situaciones claves? 
Caí justo en el huesito dulce malherido por la caída en patines de hace un mes. "¿ Todavía duele?" fue lo que pensé mientras agarro la leal mochila que había caído conmigo y miro al señor ladrón. 
Lo único que vi fue una navaja bien brillante. FUCK. 
Y paso. Como no tengo idea. Creo que realmente miro muchas películas. Lo único que atine fue a acomodarme velozmente para pegarle una patada en las piernas para que el también callera. Dado que su cantidad de drogas en sangre era altamente superior a la mía lo logre con asombrosa facilidad, el muy hijo de puta callo como una bolsa de papa. Me pare, incluso en el bajón del porro sabia que mis posibilidades eran escasas. Patee la navaja lo mas lejos que me fue posible, que no fue mucho de hecho, pero al menos estaba lo suficientemente lejos para que ese pedazo de mierda no logre llegar a ella. 
Se estaba parando. Hijo de re mil puta, ¡ todavía quería llevarse mi mochila !. Le patee el estomago.
Ese puntapié desato toda mi furia que termino cinco minutos después con gente sacándome de encima del tipo ensangrentado que estaba en el piso. Estaba intentando calmarme cuando llego la policía. 
Mi adrenalina estaba por las nubes. Hablan con un par de personas, agarran al ladrón, lo esposan y vienen a buscarme. Me piden que me de vuelta. Ja, nunca me lo pidieron tan directamente. Les pregunto para que y me muestran las esposas. Me reí, no me salio otra cosa. "Vos me estas jodiendo? me quiso robar y me ponen esposas a mi?". Me dicen que no saben como son las cosas, que podría ser una pelea de pareja y no me pueden llevar al lado de el sin esposas. Yo sabia que el nuevo color de pelo era de villera. 
Grite que no era pareja de ese imbécil y que no me iban a esposar de ninguna forma. Un policía con poca paciencia para pendejas caprichosas me agarro del brazo rápidamente. Cuando grite que quería un abogado comprobé que veo demasiadas películas.  Estaba en el intento desesperado de zafar de esa situación cuando un cana con pocos años mas que yo se me acerca y me dice que me quede tranquila, que si es un intento de robo iba a declarar y ya, que no hiciera mas quilombo porque "se te va a armar"
Me quede en el molde, si de algo estaba segura era que no quería ver empeorar esa situación.
Mi primer viaje en patrullero y ya tenia esposas puestas. 


Una vez en la comisaria me separaron al fin de mi agresor. Me piden la mochila. Resignada ante la imagen mental de las diversas drogas allí presentes, la entregue a la suerte pidiendo de todo corazón que no me detuvieran definitivamente por la cantidad exagerada de diferentes tipos de gramos para consumo personal.
Sacan mi computadora, mi cámara, mi ropa, y mi porta cosméticos. Lo abren y a simple vista y con brillo de luz se dejan ver porros, OCB y el picador. Ni bien el cana joven tomo en sus manos mi marihuana pensé en decir que no era mio, pero me pareció demasiado adolescente y pronuncie "para consumo personal", "lo vamos a tener que incautar" me dice, "Si, como no..." le dije yo mientras sonriendole le dije lo que ya todos sabemos. Me devolvieron la mochila mientras ahogaba mi tranquilidad de que no siguieran hurgando y encontrando entre mis cosas. 
Me piden mis datos personales y que les relate como fueron los hechos. Les cuento todo lo que paso, incluyendo que miro demasiadas películas. Estampo mi firmo en todo el papelerio y me dicen que espere un segundito mas. Espere unos quince minutos, lo cual serian alrededor de 900 segundos a que llegue una mujer con cara de pocos amigos que se me sienta enfrente y me pregunta porque le pegue al ladrón. "Porque me quería robar" dije yo mientras le preguntaba si era idiota con mi ceja levantada. Ella me dice que según parece me quede pegandole un rato mas del necesario para recuperar mis cosas y me pregunta nuevamente porque lo había hecho. "¿Me estas jodiendo? me quería robar mis cosas, son mis cosas, trabaje por ellas no como ese imbécil que se la debe pasar drogado y que tiene lo que quiere cuando lo quiere porque le roba a alguien. ¿Exagere? Si, bueno loca, perdóname, pero son mis cosas". Ella responde "Ajam" y me pregunta si tengo un problema de ira. Respire lo mas profundo de lo que mis pulmones fueron capaces porque en ese momento estaba teniendo un verdadero ataque de ira. Le dije que no, que no tenia ningún problema de ira ni de nada por el estilo, que era tranquila y adorable pero que simplemente NO QUERÍA QUE ME ROBEN.
Después de un rato me dijeron que podía irme a mi casa así sin mas. No tuvieron que repetírmelo.


Matemos a todos.

sábado, 10 de septiembre de 2011

La peluqueria

Me deje convencer de que mi pelo sin color y sin forma necesitaba ayuda profesional. No solo eso, sino que ademas el lugar no podía ser una que me encontrara tras una puerta escondida en un pasillo, por ende tendria que poner unos billetes mas de lo que a mi me caeria en gracia, pero asi y todo, accedi a ir a la peluquería por primera vez en once años.


Me levante temprano, me duche y me prendi un porro. Escuche Sumo todo el camino idealizando el momento en que saliera como modelo de una publicidad de Pantene... que escucha Sumo.
El revestimiento de la peluqueria se veia elegante, incluso me saque los lentes de sol para poder verlo mejor. De arriba a abajo y de un costado al otro, chiflo al aire, me saco los auriculares y adentro.
Lo primero que note es que todos tenian peinados extrafalarios un viernes a las once de la mañana. Pensando en si realmente es necesario o si es un simple truco de marketin me dirigi a la Madame que tenia el pelo rojo lleno de rayos y centellas y le sonrei. No tenia idea que hacer en ese lugar, no saber como manejarme no es algo a lo que este muy acostumbrada y realmente me pone de malas. La muy puta no me devolvio el saludo y se me quedo mirando. Me ergui porque en ese momento me entere como venia la mano, menos mal que me habia vestido para la ocasion. ¿Porque siempre tengo que tener mala onda con alguien?
Me pregunto que me iba a hacer. "¿Te tengo que decir ahora? Pensaba que era mas espontaneo, que me sentaban e ideabamos un plan o algo asi" le dije. Ella me respondio que no, que tenia que decirle en ese mismo momento. Ah ok, copado.
Corte y tintura le dije yo en lo que crei que fueron diez minutos en los que no podia destravar mi lengua seca de marihuana y el cerebro aturdido por Ricky Martin que estaba cantando en ese mismo desde los parlantes del techo. "Sentate por allá que en seguida te llamamos". Me sente en un sillon blanco y observe alrededor. Habia una señora esperando, rondando los cincuenta años, un carre rubio y uñas esculpidas. Leia la revista Gente y le alcanzaron un cafe. Le preguntaron si queria con azucar o edulcorante. Edulcorante, me adelante a sus palabras. Se aproximo a la punta a tomar su café y perdí interés en ella. Comenzaba a impacientarme, ¿Cuanto tiempo mas tendría que seguir soportando la música de mierda que estábamos escuchando?
No había nadie en ese lugar. Un peluquero con un corte de pelo horrible completaba aburrido crucigramas delante de un espejo. ¿No me podía atender el? Estaba completamente al pedo y yo tambiénhubiésemos hecho un muy buen equipo pero así y todo yo seguía en el sillón blanco sin ponerme los auriculares, actitud  que la Alta me recomendó que no tenga. Mi pierna estaba fuera de si cuando vino la hermana gemela de Tronchatoro teñida de blanco. "Veni" me dijo. Mire a los costados, era para mi. Suspire. "Ok, alla vamos". ¿Porque siempre voy?
Me sentó y me empezó a revisar el pelo. Menos lindo le dije de todo, estaba a punto de levantarme a gritarle que era una gorda de mierda, que quien carajo se creía para criticar así a MI pelo cuando me puso un menú de colores delante de las narices. Me pregunto cual quería. Ninguna de las opciones me gustaba. "Quiero el que tengo pero parejo", "¿En serio? ¿No queres otro mejor?". Creo que le gruñí. Intente poner buena voluntad al asunto y le señale un color y le dije "mira este, ¿ves este? bueno, quiero este mismo pero mas oscuro, una pizca, me entendes lo que te digo?" . Dijo que estaba perfecto y que hacíamos ese. Genial.
Fue a preparar la mezclavolvió y se vengo de mi por tratarla como un bruto mastodonte. Me sentí como en la publicidad del Banco Francés. Que propagandera que estoy, comentario al margen. Me senti humillada, lo único que quería era calentar el rizador que tenia al lado y meterselo literalmente en el ano por hija de puta. 
Me dijo que ahora solo había que esperar cuarenta minutos y después me lo lavarían. ¿CUARENTA MINUTOS? Y que se supone que voy a hacer en ese lugar cuarenta minutos. Le pregunte si podía ir a fumar un pucho afuera y me dijo que no podía salir con la tintura en la cabeza, le dije que por mi estaba bien, que  realmente no me importaba. Me dio un rotundo NO. Sacudí la cabeza y me volví a sentar. Agarre el ipod 
y me dispuse a pasar los cuarenta minutos cuando descubrí la mirada sorprendida de todos ante el volumen de mi música y el vaivén de mis piernas y manos. Ok, eso tampoco iba a ser posible. Tome el celular y llame a Olive para despertarla. Todavía no entiendo como no puede despertarse por sus propios medios. Como yo sabia que pasaría, una llamada desde una distancia de 600 kilómetros tampoco iba a despertarla. La maldije,   necesitaba hablar con alguien que comente conmigo que extraño que era todo aquello.

Lo que paso en esos cuarenta minutos no tiene un segundo de buen material. De repente vino una chica joven con un peinado con trenzas muy ridículo, pero ella era linda, adorable asi que le quedaba bien, pero creo que solo a ella. Me tenia que lavar el pelo, mientras lo hacia le regala un cumplido a mi color de uñas, que nunca había visto un amarillo de ese tono, que donde lo habia conseguido. Me gusto. Senti que contaba con alguien en ese lugar.


En seguidita me llevaron a cortarme el pelo. El del peinado horrible era el "cortador", que me pregunta que quiero. Le digo que quiero lo mismo que ya tengo, que corte una capa y que me haga bien el flequillo porque "lo corte como el orto". El sonrió y empezó a cortar. Tardo una hora. Tres veces me levante ilusionada para que el volviera a sentarme porque quedo un puto mechón mas largo que el otro. "Pero no importa, déjalo así nomas en serio, no pasa nada" le decía yo. Me respondía que no sea ansiosa. Imbécil, esa no es la respuesta correcta a mi anunciado.
Después de que me seco me vi en el espejo por primera vez. ¡LA RECONCHA DE LA LORA!, ese no era el color de pelo. Nadie me pregunto si me gusto, lo cual me molesto porque necesitaba meterle una tijera en el ojo al primero que pase. Con toda la dignidad que me fue capaz, tome mis cosas y fui donde la Madame a pagar.
Me mira, no me sonríe y me pasa mi factura. Quise prenderla fuego pero me contuve y deje que me robe. Que idiota. 
Cuando me estaba yendo me dice que espere, me vuelvo, y me dice "Te pedimos los datos para hacerte una fichita, dale?" y yo le dije "No, porque este lugar es una mierda, no pienso volver". Me miro horrorizada, le levante una ceja y me fui. 

que te den por el orto, tia


jueves, 1 de septiembre de 2011

Mi primer rollo homosexual

Tengo una compañera de trabajo soñada. 
Es como una amiga del colegio, no es lo mismo si no esta y es decepcionante saber que no va a venir, contar con esa información de antemano no es un alivio, durante las primeras dos horas esperas que por esas casualidades de la vida decida ir a trabajar en lugar de hacer eso tan importante que tenia que hacer, cuando volves a la realidad se te caen los hombros.
Nos llevamos simplemente bien, con naturalidad, risas, confidencias, cigarrillos, charlas sexuales y secreto en reunión es de mala educación. Me hace masajes en el almuerzo, me toca el pelo cuando va al baño y nos miramos por detrás de los hombros en momentos que buscamos complicidad. Me gusta pararme al lado de su computadora mientras preparo te para ambas. Y a ella también le gusta. 
Solemos escaparnos con excusas idiotas, totalmente improvisadas y carentes de sentido. Y cuando lo logramos nos tomamos unos buenos minutos para fumarnos un cigarrillo al sol. En momentos así me gusta tirarme en el pasto, que juegue con mi pelo pelirrojo al sol y me acaricie los brazos blancos mientras cierro los ojos.
Pero soy responsable y se que tenemos que volver, entonces siempre volvemos sabiendo que se repetirá a la salida. 


Hace tres días me corte el flequillo, ya no podía ver, el pelo se estaba metiendo prácticamente en mi cerebro y un ataque de furia me lo corte. Nunca es buena idea hacer las cosas en caliente. Mi jefa me dijo que tenia cara de drogadicta (lo cual es cierto) y mi viejo de petera (literales puntos suspensivos). Asi que como mujer que soy me acompleje, obvio. De repente el flequillo y mi cara de drogadicta petera se habían convertido en mi realidad y lo que es aun peor: todavía no confirmo que no me guste. 
Pero ese día no lo estaba tomando particularmente bien, menos aun después de que otra compañera del trabajo me dice "Rocio, no te cortes mas el flequillo!". Obvio que no me lo voy a cortar mas, ya no hay nada por cortar pelotuda. 
Asi que salí refunfuñando y buscando un pucho en la cartera con mi digamosle amiga atrás. 
Ya en la esquina lo único que quería era prenderme el maldito cigarrillo y disparar mierda contra mi jefa como tanto nos gusta hacerlo. Al recordar los hechos de la mañana, recordamos, como que no, a mi flequillo.
"No te queda nada mal" me dijo ella, "Andate a cagar" le digo yo. De repente me mira, digo, ME MIRA y me repite que no me queda mal. Se me acerca, lo toca. La mano se le cae por mi cara. Yo me quedo tiesa porque nunca se cuando la estoy flasheando de verdad. 
Mas rápido que un parpadeo, de repente tenia su boca dentro de la mía. Su lengua rozo la mía, la aparte. Comienzo a mirar en los costados... Ahora lo entiendo todo! 
Me rasco la nuca, quizás deseando que toda esa sensación se defina. Busco palabras, no las encuentro, la miro, me esta mirando. "Que carajo boluda? Creo que la flasheaste un poco, o sea todo bien, pero no estoy en ese plan a menos de momento". Ahora ella mira a los costados. Me siento mal por hacerla sentir mal, quiero abrazarla pero termino tocándole el pelo, diciéndole que estaba todo bien igual. Ella me dice que soy tantas cosas que no puede describir, que no sabe que hacer con eso. Le doy la mano, la reconforto, hasta se siente bien. La miro y me mira, le sonrío, se ilumina automáticamente. 


Ha de ser hermoso mi primer rollo homosexual.