lunes, 8 de agosto de 2011

La vuelta... y al psicologo

Todo tiene un final, todo termina... sabias palabras de Vox Dei... Por no decir otra cosa.
Después de dieciocho horas de viaje llegue a Buenos Aires, con toda la carga emotiva que eso conlleva.
¿Que hago acá? De repente todo esta nublado y gris. Que irónico tener que aguantar este clima después de andar en short y remera por ahí. Que irónico todo. Que mierda todo.
Me siento mucho más rara de lo que creí que iba a sentirme. De repente esta ciudad se volvió gigante, ya ni siquiera se que colectivos tengo que tomarme para llegar a la psicóloga. Ja, ¡mi psicóloga! Le digo que me quiero ir a vivir a Córdoba y me empieza a hablar con lógica. Mujer estupida. No entiende mis razones. Y no es que no lo hace porque mis razones no sean validas, sino porque tiene una incapacidad total para entender lo que le digo. Siempre me esta refutando todo, que mujer estupida con cara de torta y sweater horrible. 
"Porque esta decisión tan repentina?" me pregunta, "Porque se me canta el culo" quiero contestarle pero no puedo, aunque no se bien porque si le pago para que me escuche. De ahora en más voy a decirle solo las cosas que quiere escuchar, como se hace con las mamas. Pero en vez de romperle la cara empiezo a enumerar, aunque mis motivos son más que pocos son seguros.
Me pregunta porque me quiero ir de Capital, si todo pasa acá, la creme de la creme esta aca. "No me interesa nada de eso", parece que a ella no le interesa entenderme. Me frustra terriblemente. Es una de las personas que mas atención me tendría que poner y sin embargo me siento tan cómoda con ella como con un disfraz de Teletubbie.
"Estoy escribiendo de nuevo" le digo. "¿Solo podes escribir en Córdoba?" me dice la muy conchuda. Si solo puedo escribir en Córdoba ¿que problema tenes con eso frígida de mierda?.
Y cuando ya nota que me enojo y que estoy por dejarla me dice que si bien tengo que bajar la euforia, nunca me había visto así de interesada en nada. Claro, porque sus sesiones son menos interesantes que ver un documental de un mono perezoso (la raza, no el adjetivo). 

Cuando salí, en vez de pensar en lo que hablamos, solo pude pensar en que problema tiene esta mujer con ese lugar. Y no se me ocurrió nada muy potable, aunque puede ser que la haya raptado un OVNI estando allá y este OVNI le halla ensanchado la cara a dimensiones inimaginables y ahora esta resentida. O haya querido bailar cuarteto con un cordobés y ninguno la saco a bailar. O la habrán violado, asaltado, matado a un familiar o simplemente es una mujer estupida que no entiende nada de nada.

Pero su estupidez me pone en jaque. 
¿Sere yo la estupida? ¿Acaso puede eso ser posible?

5 comentarios:

  1. Parece ser que el rol del psicòlogo consiste en llevarle la contra a uno con cara de interesante...
    Llegué de casualidad y me gustó, te empiezo a seguir!. Un beso!

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  2. Todo tiene un final, ley de vida.
    un saludo!

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  3. lo mas frustante de tener q pagarle a alguien cuando te escucha, es que encima de q NO te dice nada, mas q preguntarte, de reojo mira la hora pa' q no se le pase..
    yo creo q si evaluas los pros y los contras q te chupe un huevo lo q te dice la psicologa. xq a veces uno necesita un cambio de aire.. aunq tenes q pensar q no es lo mismo vacacionar q vivir en un lugar.
    suerte con cualquiera sea tu decision ;)
    Fatito

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  4. podrías considerar la posibilidad de que se haya pegado un soberano pedo con fernet, y por eso su rechazo.

    otra cosa...no se qué da para escribir más en un blog...los ex? o las psicólogas a las que vamos por su culpa?

    sea cual sea la respuesta
    los odio a ambos.


    cariños ro! :D

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  5. sin animo de ofender, creo que sos vos si le pagas a alguien para decirle lo que quiere escuchar.
    lo que da es el escupitajo facial, velazco
    (http://www.youtube.com/watch?v=EviNKkgI0TA)

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