sábado, 16 de julio de 2011

Oops i did it again

Volvió a pasar.
Termine haciendo una de esas cosas que jure que no haria. Como dije que jamas me caeria bien Laura Santia, ahora la amo, como dije que iba a jugar al basket toda mi vida, lo deje en menos de seis meses, como dije que preferia morir antes de comer una fruta y despues me descompuse un dia que me comi ocho peras, como dije que no era tan estupida para tener un Twitter ahora tengo uno.


Las razones son varias, profesionalmente seria una, si le podemos decir asi y no hacer mas preguntas genial. Dan mal augurio.
Pero tambien hay algo que la Gotica me dijo la ultima vez que la vi que me quedo clavado en lo mas profundo de la mente: que me estaba quedando en el tiempo. No exageremos, no escucho musica de un casette, pero parece que rogarle a tu hermano para que te ponga el Windows XP en tu nueva computadora en vez del Live que no entendes es sinonimo de que te estas quedando fuera de onda. O de esa onda al menos.
Mi hermano no decia nada pero en seguidita salio la Gotica "pisa palito" a decirme (casi soberviamente, como los adolescentes les hablan a a sus madres) que no me podía quedar, que no era posible vivir en una burbuja, porque "ok, ellos me instalaban el XP en vez del Live, pero que iba a pasar cuando ni siquiera se use el Live?" Segun ella me iba a atrasar muchisimo y no daba porque el mundo avanza y yo me quedo y bla bla bla. Mi hermano asentia atras mientras le daba unas pitadas a un porro.


Así que acá estoy viviendo un deja vu con el Twitter. No puedo dejar de escribir ahí. Es como una fuerza maligna que me arrastra hasta la computadora del Policía ( esa ya es otra historia) en vez de dejarme tranquila ahí fumando, cosiendo un vestido y escuchando los Strokes. No me deja separarme de una pagina que hasta hace mes atrás me estaba tentando a juntar firmas para que la cerraran.


Como seré de vulnerable que cerré el Twitter y ahora estoy escribiendo sobre el.
Maldito seas.

domingo, 3 de julio de 2011

La escala de Milton

En todas las familias hay un personaje que se destaca por su especificidad. En la mía, si bien cada uno responde a una en particular, sin lugar a dudas es Milton quien se lleva el premio por lo polémico de sus declaraciones y razonamientos. 
Entre todas las características que lo componen, el machismo agudo que lo aqueja es probablemente lo mas característico.
Dada la introducción presento ahora la Escala de Milton, una clasificación estético sexual para no generar disconformismos a la hora de clasificar una señorita.


0- No es considerado como una mujer potable. Se trata de hermanas, madres, tías, sobrinas o gordas infames mas anchas que largas que a su entender deberían ser quemadas con ácido.


1- "Si te la cojes te la tengo que cagar a trompadas por asqueroso".


2- "Yo no me lo cojo... Vos no se".


3- Es un numero impersonal. No clasifica para el coito, solo puede ser sexo oral o una tocadita general.


4- Es el primer numero que implica el acto sexual pro tampoco podemos hablar de algo propiamente dicho. Este caso se da generalmente en invierno, luego de una áspera borrachera a eso de las siete de la mañana después de no haber picoteado ni migas de la barra de un boliche cualquiera. Este numero exige vidrios polarizados.


5- Leve categoría superior al 4, ya no es necesario ningún condimento especial. Caemos acá en el cliché de "vestite y andate" o el deseo irrefrenable de poseer poderes para convertir un cuerpo femenino en una pizza de extra queso.


6- Cumple, básicamente, la función de amante. Puede quedarse a dormir en tu casa. Es mas, hasta le podes hacer cucharita, pero no logra pasar de eso. La principal característica del 6 es el no encariñamiento. 


7- Aprobado normal. Es la aceptada socialmente, la que le das la mano y presentas en tu familia.


8- Invitas a tu amigo a comer y pagas la cuenta para que vea el minon que te estas comiendo.


9- Son todas las de la tele: actrices, modelos, vedettes y toda esa raza de mujeres que se caracteriza por lo alejadas que se encuentran de la realidad. Son aceptadas así tal cual son, con postizos en las uñas, el pelo y los pechos.


10- La mejor de todas las nueve. Según Milton, Angelina Jolie.


Quisiera aclarar que esto es un chiste, para salir del remolino feminista en el que puedo verme involucrada. 
Pero no lo es.