domingo, 31 de octubre de 2010

Los Contenpomi - Primera Parte

(MONOLOGO ORIGINAL)

Hay cosas que se saben en el mismo momento en que uno nace, ciertas verdades de las cuales sabes que es imposible escaparse: nunca voy a ser flaca, mi nariz no será perfecta, odiare las matemáticas y mi familia jamás será convencional.
No todos comprenden el concepto de “medios hermanos”, para mi es fácil, de un lado si, del otro no. Es solo una palabra técnica para explicarle a la gente que Contenpomi se caso dos veces. Pero esa es una historia que tendrá que esperar, quizás para siempre en lo más profundo de nuestros recuerdos.
Papa hizo realidad la pesadilla de cualquier persona de entre 10 y 18 años: tener un hermanito. Hermanita en realidad, no soy delicada pero no quiero que se confunda mi feminidad.
No tengo muchos recuerdos de ellos en mi niñez,  crecieron más rápido de lo que puedo asimilar y de a poco hicieron su vida en un lugar donde se pueda estudiar.
Pero no es un trauma de separación lo que me trae hasta acá, sino es la fuerza de unión a la que nos acostumbramos en una época del año: el verano. Todo, o por lo menos el 80% de las cosas para ser mas exactos, pasan en verano.
Todo empieza el día que Contenpomi dice: “A las ocho hay que ir a buscar a los chicos a la Terminal”, quienes vienen? Pregunto yo y el responde “todos”. Me encanta esa palabra: TODOS.
Me encanta que todos vengan. Es la única historia que no idealizo, se que es un desastre y tal vez por eso me encante, pero a veces, mi realidad supera mi imaginación.
La primera cena se parece más a la ultima de Da Vinci: todos unidos, todos contentos pero melancólicos, poniéndonos al tanto de la vida de los demás. Pero Da Vinci no pinto jamás la sobremesa: ahí mismo, en la primer sobremesa del verano es cuando empiezan los conflictos.
Necesito hacer un pareo general de cómo son, a mis ojos, cada uno de ellos. Carl Jung solía decir “somos nuestros sucesos internos”. Aquí están dichos sucesos.
Es un tanto melodramático empezar a describirlos en orden cronológico o al revés: en las dos puntas se hallan bien posicionados los favoritos de Contenpomi y es un lugar donde hay que tener cuidado. Pero empiezo de arriba, porque hay una personita que me quedaría descolocada.

domingo, 17 de octubre de 2010

Cliché


FELIZ DÍA MAMA NEURÓTICA

miércoles, 13 de octubre de 2010

Me resisto a las mujeres

No es que sea prejuiciosa, no me molestan las mujeres... es solo que yo también soy una de ellas y eso, me da demasiada información.
Mis amigos saben que solo caigo a un lugar si me aseguran que no hay mujeres. Cuando mis peticiones no se cumplen comienzo a actuar bastante recelosamente en el mismo instante que me dicen: "Vino la amiga de Fulanita... No te preocupes! Es copada!!" Si, no dudo que sea copada para vos, pero para mi es un adjetivo demasiado complicado. Debo ser una de las pocas personas que no entienden el concepto de "cool"... no se si quiero o no quiero serlo. No me debe preocupar demasiado... bien por mi! bien por mi?.
Tengo amigas mujeres y de las mejores, pero han sido seleccionadas cuidadosamente y puedo jurar que ninguna de ellas es una mujer vulgar (N de la A: vulgar en sentido figurado). Todas y cada una de ellas han entrado en mi cabeza primero ignorándolas profundamente. Hasta que las conocí. Tal vez si sea un manojo de prejuicios. Pero volviendo al tema que me compete: hay algo en las mujeres que no me gusta, que no me llega. Eso que me molesta también esta dentro mio, no lo voy a negar. Hay una parte de mi que tampoco me cierra.
Soy una persona algo particular, si tengo que definirme en una palabra, elijo elegir dos y diría que soy de humor ácido. He ahí el problema. Las mujeres generalmente, no entienden este tipo de humor. Y si no tengo mi humor, no tengo nada. O si, pero es lo que mas prefiero y es lo que todos prefieren. Prefiero ser un bufon antes que entablar una conversacion tipo (lease: facultad, padres, novios, peso, ropa, etc). Prefiero reir. Elijo reir. Y no se rien de mi, rien conmigo.
No me gusta ni un poco la competencia femenina. y eso es algo innegable. Incluso las madres compiten con sus hijas y viceversa. Es, a mi entender, enfermizo pero cierto: solo se necesitan dos tetas mas (que no sean las tuyas, obvio) para empezar una sutil y silenciosa batalla. Y a mi me gusta eructar, hablar en doble sentido, desabrocharme los pantalones para comer hasta que se acabe la comida y demás conductas que pocas mujeres aprueban. 
No soy varonera, a lo sumo que su significado sea algo como preferir pasar tiempo con hombres que con mujeres. Ahí si que lo soy. No es de trola, ni de vanidosa, ni nada de eso. Mis amigos jamas me dirían cosas como "que linda que estas" o "si no fueras mi amiga te daría" simplemente porque no me ven así. 
Porque en el fondo (y no tanto) soy un varoncito.


DATO ADJUNTO: Ayer estaba con mis amigas y vino la amiga de una de ellas. Diana si algún día lees esto, me caiste bien, sos copada.