domingo, 27 de junio de 2010

Locos por el futbol



Hace un mes atrás me alcanzaba con escuchar la palabra SUDRAFICA para ponerme histérica. No se como me perdí el viaje, si tan solo alcanzaba con gastar $2 en un paquete de pastillas y ya estaba allá.
Me empezó a molestar que todos los vendedores ambulantes quieran enchufarte cualquier boludes, pero son boludeces celestes y blancas, como no comprarlas!?
Me enervaban las personas que ponían banderitas en sus autos y andaban por calles y rutas proclamándose orgullosamente argentinos. Por dios, si son esas mismas personas las que, en cada sobremesa, se quejan de que el país esta hecho mierda, que los precios, la inseguridad, que mejor es vivir en Europa, Asia o cualquier país que su nombre no empiece con "A".

Mas me molestaba que si el partido empezaba a las dos de la tarde, tuviéramos que despertarnos a las nueve de la mañana para ver por la tele los afortunados mortales que están en Sudáfrica abrigados desde la cabeza a los pies gritan, dan opiniones o hacen premoniciones sobre los resultados.

Ni siquiera podía creer que mi novio, quien a duras penas puede despertarse para ir a la facultad, me pida que lo despierte a las 6 de la mañana para ver la previa. Increíble.

El mundial pasado lo vi desde el destino que elegimos para irnos de viaje de egresados. Cuando Argentina perdió por penales, se cancelaron las excursiones y en los pasillos la gente se consolaba entre llantos y puteadas.

Todo esto me molestaba horrores. 

Tan poco me importaba el mundial que en el partido contra Grecia, me dormí durante el primer tiempo y antes de que empiece el segundo, le pedí a Agustincete que por favor me llevara a la estación así podría viajar sentada en el tren. Obviamente la calle estaba semi desierta y los únicos seres que las habitaban, eran (fina observación de mi inteligente novio) mujeres. De más esta decir que viaje sentada.

Cuando toco mi tramo en colectivo, una mujer subió con uno de esos nuevos celulares que también tienen televisión y de repente, de una forma inexplicable, la atmósfera empezó a vibrar y dos segundos después GOL DE PALERMO! El colectivero se emociono tanto que poco le importo el horario de llegada del transporte a Retiro,  freno en un bar a ver la repetición y todos bajamos a gritarlo y abrazarnos. Yo no abrace a nadie, pero si, lo admito, me emocione. 

Desde ese momento, el mundial dejo de molestarme. Por cierto, admito que con amor es mejor... A mi me gusta el besito eufórico que me toca cuando Argentina mete un gol. Así que cantemos sin sentido, gritemos y disfrasemosnos en cada partido, total, cada cuatro años tenemos una revolución asegurada.




 PD1: Que capo es Tevez por dios!!!!!!!!

PD2: No me gusta repetirlo ahora, pero la final es entre Alemania y Holanda. 

Solo quería que quede asentado.