lunes, 7 de septiembre de 2009

El gran mundo mayorista

Todo empezo por mis platos: Cuando deje la comodidad del hogar y me hise cargo de mi propio departamento, tuve que comprar, entre otras cosas, platos.
Dada mi fragilidad mental y mi apasionamiento por romper vajilla cuando me invade la ira, decidi comprar, platos de plastico. Eran momentaneos, hasta que madure nomas.

Hoy, despues de tres años, me senti capaz de cambiar el plastico, por la ceramica.
Mi plan era madrugar, y ocupar mi mañana viendo platos por diferentes bazares, comparar tamaños y colores, etc.

Me desperte a las 12 del mediodia, con un ataque de nervios y un dolor de muelas espantoso.
Despues de llorar y patalear porque mis queridisimos abuelos no me habian levantado a tiempo para cumplir con mi maravillosa mañana, el hombre del hogar, propuso que antes de depositarme en mi departamento, pasemos por Easy, a comprar mis nuevos platos y de paso, comprar algun capricho de ultimo momento (Benditos sean!).

Dada la rabieta y mi necesidad de llevar la contra a toda costa, quise ir a Makro. Si tienen jabon en polvo en paquetes de 20 kg. tienen platos, esa fue mi deduccion.

Asi que partimos rumbo a Makro. Me dieron la plata y la tarjeta del cliente (para poder pagar y salir, Makro es... increiblemente complicado) y me esperaron en el auto, mientras yo, con cartera en mano y Aerosmith en los auriculares, recorri el estacionamiento con una sensacion de superioridad, que se esfumo cuando traspase las puertas corredizas.

Makro no es grande, es GIGANTE.

Claro, tienen jabon en polvo en paquetes de 20 kilos... Que mas podia esperar?

Respire profundo y avanze.
Fui directamente a la parte "bazar". JA! Si habia tres tipos de platos, estoy mintiendo.
Decidi madurar repentinamente y no lloriquear porque no habia platos de colores, o con lunares o con alguna de esas boludeces que uno, ironicamente quiere tener para decir "tengo mi casa armada y he madurado"... con 20 años.
Volvi a respirar y tome los primeros platos resistentes que encontre, y ya que estaba un cenicero.. rompi todos un dia que quise vaciarlos a los ocho juntos.
Era la dueña de Makro, era John Travolta en "Fiebre de sabado por la noche" con cuatro platos y un cenicero... Que a los cinco minutos, no solo que empezaron a pesar, sino que me empeze a preguntar como había sido tan estupida que no agarre un carrito.
Volví a la entrada y le pregunte a una empleada si por esas putas casualidades de la vida, habia un carrito sin dueño dentro del establecimiento. Me dijo que NO. El tramite para salir y conseguir uno era mas largo y complicado que sacar el D.N.I una vez que te lo robaron. Puse cara de pobrecita, no funciono, probé con cara de cliente super enfadado y ella dio media vuelta y me dejo ahi, con mis platos y mi cenicero.

Avanze puteando, maldiciendo los empleados incompetentes, hasta que encontre un carrito semi vacio: tenia un pequeño paquetito de Neskuik. Voltee los ojos, mire de lado a lado, y revolee el Neskuik y puse en su lugar, mis platos y mi cenicero.
Sonrei, la vida me sonreia... Mierda! Ya tenia un carrito! Quien no se siente poderoso robando un carrito?!

El carrito estaba deficiente, obsoleto, como quieran decirle.
Yo no le llevaba a el, el me llevaba a mi. Mientras empujaba, puteaba y maldecia, note que no tenia idea que mas queria comprar y que tendria que recorrer el super mayorista de punta a punta. Mi alma de gorda me gritaba "Dale Ro, vos podes! Si caminas hasta alla, podes comprar salchichas al por mayor" y yo le hice caso, con mucho gusto.

Seguia puteando, pero tambien agradecia la falta de una prolija columna de latas de jardinera, ya me habia llevado puestas las esquinas donde se encontraban el Speed, la Coca Cola, el papel higienico y el famosisimo jabon en polvo de 20 kilos.
La gente me miraba con odio, muchisimo odio, mientras yo empujaba mi carrito defectuoso en sig sag y lloraba porque habia tomado, en vez de dos kilos de medallones de pollo, medallones de merluza, lo que significa otra vuelta por las heladeras.

Un empleado que se apiado de mi o se aguantaba las ganas de pegarme hasta desfallecer, me dijo "Llevalo de atras, no lo empujes"
"Como? No entiendo."
" No lo empujes, arrastralo"
"..."
Otro empleado con menos paciencia, tomo mi carrito, lo dio vuelta y dijo:
"Asi nena! Asi.."
"Ahhhhhh, JA! No entendia bien" (Sonrisa ingenua)

Me dirigi a la caja, pensando como mierda no me habia dado cuenta del secreto del carrito.
Mientras esperaba mi turno y me comia las uñas con cara de boba habitual, lo vi a mi abuelo haciendome burlas del otro lado de la valla. Que bronca me dio.
Page lo que me indico la muy malhumodara de la empleada de la caja y ARRASTRE mi carrito hacia la salida.
Otro empleado me pidio mi ticket (que tenia el largo de un papiro), mientras se lo entregaba, gire mi cabeza y fije mi vista en un puestito de helado de salida... Hise caso omiso a mis pequeñas clases de maketin, sabiendo que ese puesto estaba ahi solo para boludas como yo.
Sali de mi embobamiento cuando el empleado me devolvio mi papiro y gire velozmente, llevandome puesto mi defectuoso amigo de cuatro ruedas. Mi abuelo se tapo los ojos, dos empleados corrieron a levantarme del suelo y yo intente reir, escondiendo el dolor profundo de mi rodilla.
Mi abuelo tomo mi carrito, y yo salte, pidiendo un helado. Me lo compraron, el mas grande. Que felicidad.

Mientras salia del Super Makro con mi cono, mi cartera y Aerosmith, me plantee dos cosas:
1- Que bien que se siente crecer!
2- Esa fue mi PRIMERA Y ULTIMA vez en el mundo de los alimentos mayores. Es necesario tanto procedimiento, tanta fuerza y tanto llanto por cuatro platos, un cenicero y un poco de alimento? No lo creo.

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